Comprar un TBM usado o reacondicionado: qué inspeccionar antes de invertir
Los programas de metro y de túneles de agua en Latinoamérica siguen sumando frentes de excavación, y muchos contratistas evalúan máquinas EPB o Slurry de segunda mano para acortar plazos. Antes de firmar, la inspección debe centrarse en el escudo: estado estructural de la rueda de corte y sus discos, holguras del rodamiento principal, integridad de los sellos, desgaste del tornillo sinfín de extracción y respuesta de los circuitos hidráulicos.
El alcance del reacondicionamiento debe pactarse por escrito. Una revisión superficial no basta cuando el terreno es mixto, con intercalaciones volcánicas y sedimentarias: conviene medir el rodamiento principal, sustituir sellos y placas de desgaste, y evaluar un retrofit de la rueda de corte —diámetro, espaciado y tipo de disco— para adaptarla a la geología real. Los repuestos intercambiables y plazos de 2 a 4 semanas ayudan a planificar.
Frente a una máquina nueva, un equipo reacondicionado bien documentado suele ofrecer plazos más cortos y menor inversión inicial. El riesgo baja cuando el proveedor trabaja a escala de fábrica: en el clúster TBM de Deyang, China Ousun suministra cortadores de disco, pernos de dovela, sellos, componentes de tornillo sinfín e hidráulica, además de máquinas completas EPB, Slurry y de roca dura, nuevas o reacondicionadas. Más información: tunnel-boring.com.